Dios me está llamando

Dios me está llamando

Jer. 1: 1-13

Esta es una palabra de llamamiento. Dios conoce el principio y el final de nuestras vidas. Dios conoció el principio de la vida de Jeremías y el final de su historia; pero él estaba viviendo en su pasado y en su presente; por eso Jeremías vivía más en derrota y en sufrimiento que en éxitos y alegrías. Jeremías andaba más enfermo que en salud, andaba más pobre que en prosperidad, lloraba más que reía, se quejaba y no alababa. A Jeremías se lo llamó el profeta llorón. Él fue quien escribió el Libro de las Lamentaciones; pero el Señor llamó a Jeremías, le había dado un destino profético, aún antes que Dios lo formase en el vientre de su madre; y esta es una palabra que se tiene que grabar a fuego en nuestros corazones. Y hay personas que, como Jeremías, están marcados por su pasado, por cosas negativas que les ocurrieron, pero Dios te dice que lo que va a marcar tu verdadero éxito en este tiempo y en el venidero no es lo que te pasó en lo natural, en la carne, sino lo que está marcado en tu espíritu, y el Señor hoy te dice, yo te escogí, para que seas un vencedor, alguien que marque una diferencia; aún antes que te formase en el vientre de tu madre!!!. Así que libérate de toda cosa mala que te haya pasado, de toda herida en tu corazón; perdona, no seas una persona natural, carnal, porque si sos carnal, emocional, vas a seguir llorando, sufriendo; pero si sos espiritual vas a cumplir tu destino profético!!!, y hoy el Espíritu Santo está sobre vos, listo para tocar tu espíritu; no importa la edad que tengas, porque desde el momento que el Espíritu Santo se una a tu espíritu, lo malo se corta, y brota, emerge, la mujer de Dios, el hombre de Dios que el Señor dictaminó, desde antes que Él te formase en el vientre de tu madre!!!. Y el Señor comienza a tocar heridas, y cuando Él toca heridas es para cicatrizarlas, para sanarlas. Y como a Jeremías, el Señor nos escogió para que anunciemos lo que Él va a hacer, ése es tu destino y mi destino profético; a los enfermos les vamos a decir Dios te va a sanar, porque Él es el médico eterno, y lo que no puede la ciencia lo puede Dios, porque para Dios no hay nada imposible; a los perdidos les vamos a decir Dios te va a salvar, por más perdido que andes; a los adictos vamos a decirles a libertad te llamó Cristo, si el Hijo de Dios te libertare, seréis verdaderamente libre. Declará: se cumple mi destino profético! ¡¡¡Que se cumpla el plan de Dios en nuestras vidas!!!; basta de discutir con Dios nuestro llamado, basta de mirar mis debilidades, mis falencias, lo que me falta; hermanos, si tenemos a Dios, si estamos con Dios, estamos completos!. El Señor hoy unge nuestra boca, unge nuestros labios; no digas no sé qué decir, no digas no sé qué hablar porque tú hablarás lo que Yo te diga que hables, no sos vos, soy Yo, a través de ti, dice el Señor!!!. Cuántos dicen: recibo esta palabra!!!. El Señor está contigo para librarte, la voluntad de Dios es liberarte; no hay arma forjada contra ti que pueda prosperar, no habrá brujería, no habrá maldición, no habrá hechicería que pueda contra ti; porque mayor es el que está contigo que el que viene contra ti, dice el Señor, no te dejaré, no te desampararé, estaré contigo para librarte, todo los días de tu vida, hasta el fin. ¿Hay alguien que está entendiendo esto?, ¿Hay alguien que celebre que vas a ser libre hoy, mañana, y hasta el último día que estés en esta tierra?, y mientras disfrutes liberación, serás instrumento de liberación para otros!!!. Esto es Palabra de Dios.-

 

Extractado de la prédica: el llamamiento de Jeremías, del Apóstol Héctor A. Giménez